Creencias de los profesores (III.b): los alumos

por Maribel González Martínez

Recogiendo los comentarios de ayer con respecto a mis alumnos y mi mala interpretación de la situación en tanto que partía de la idea de que mis alumnos ya tenían esas estrategias y eso me hacía tener un visión errónea de la situación, continúo con mis reflexiones. Como decía ayer no me había parado a pensar que tuvieran problemas de aprendizaje, no causados por la edad, si no por la falta de hábito o estrategias de estudio. Se me pasó tener en cuenta este detalle y ahora me doy cuenta de que es muy importante porque, si no existen estrategias o no son las adecuadas, el ritmo de aprendizaje no es todo lo satisfactorio que debería. Además, como profesora te crea muchas dudas sobre tu trabajo o porqué no funcionan las cosas como te gustaría. Ni qué decir tiene que no acertaba a comprender porqué las diferencias entre las personas del grupo sí todos hacemos lo mismo y empecé a achacarlo a que esas personas tenían contacto con españoles fuera de clase u otras causas. La cuestión es que leyendo a Williams y a Burden, así como a Tessa Woodward y teniendo en cuenta algunos comentarios que leído en formespa, he sacado la conclusión de que al partir de una percepción incorrecta te creas una idea muy lejana de la realidad lo que impide puedas atacar al problema real.

Voy a tratar de poner un ejemplo: Tengo un alumno de 24 años que es residente, como el resto de mis jubilados. Ha recibido la educación general básica (perdón pero yo soy de la EGB, el equivalente es la ESO, ¿no?).. La cuestión es que ahora le doy clases individuales y he observado que no apunta las palabras que no conoce en el papel -es verdad que yo lo haría y no quiere decir que lo tenga que hacer todo el mundo- y tampoco usa el diccionario. Vamos, que en este caso creo que voy a tener que hacer hincapié en las estrategias de aprendizaje, empezando por averiguar cuál es su estilo para poder ayudarle mejor. La verdad y para ser sincera, nunca se me había ocurrido contemplar esto como parte de mi trabajo; pero ahora sé que es una parte importante de mi trabajo porque, si el alumno no tiene las herramientas adecuadas para aprender, se sentirá perdido y verá el objeto de estudio como algo inabarcable y difícil de conseguir.

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4 comentarios to “Creencias de los profesores (III.b): los alumos”

  1. Bueno, chica, lo de las estrategias tiene muchas lecturas. Es verdad que existen estrategias generales de estudio, cognitivas, que permiten al alumno aprender lo que está viendo en clase. Son las clásicas que tú y yo hemos utilizado para sacarnos la EGB, y no hay duda de que son importantísimas en la clase de segundas lenguas. El ejemplo que pones del alumno que no toma notas lo he sufrido yo también, y sé lo frustrante que es ver cómo esas personas no avanzan porque, simplemente, creen que el aprendizaje termina cuando el profesor abandona el aula, y que no necesitan más.

    Ahora bien, he de confesar que esas no son las estrategias que más me interesan. O mejor, que no creo que deban tener un papel predominante en el aula. Me parece mucho más importante trabajar con el alumno estrategias metacognitivas y socioafectivas, que influyen mucho más en el producto que obtendremos en clase, y que precisamente pueden ayudarnos a fomentar esas estrategias cognitivas operativas y eficaces para el estudio personal. El motivo me parece claro: las estrategias cognitivas son algo tan personal que no sé yo hasta qué punto es rentable tratarlas en el aula de manera tan directa, sobre todo con adultos.

    Ya ves que sigo en la brecha… Prometo un post en Estratego.

  2. ¡Qué bien, David, que me hayas dejado un comentario! Y estaré muy atenta a lo que escribas, lo prometo 🙂 . Lo cierto es que he puesto ese ejemplo con esas estrategias concretas porque es lo que me ha venido primero a la mente y supongo que, como dices, es con lo que más familiarizada está una. Reconozco que yo no ando muy puesta en el tema, pero me interesa mucho. Sí, es verdad que hay otras muchas estrategias de muy diverso tipo y por eso me gustaría saber cómo ayudar a mi alumno porque lo veo que se aturulla y se pone un poco nervioso -cosas que no facilitan mucho estar cómodo por más que yo le ayude lo más posible-. Mi propósito es ayudarle a que gestione su aprendizaje como mejor le venga a él.
    ¡Hale y a seguir en la brecha porque el tema elegido es más que interesante y queda mucho por aprender!

  3. Se me ocurren varias ideas.
    ¿Has pensado en prepararle un cuestionario o en preguntarle directamente?
    Yo creo que puede haber dos cuestiones diferentes: una que tenga malos hábitos de estudio y entonces lo importante es hacer que se dé cuenta de qué es lo que hace fuera del aula o en su trabajo cuando ha de recordar algo (si toma notas, si lleva una agenda, etc.)
    Y, por otro lado, no estaría mal saber qué considera él importante en clase. Quizá el problema no resida en si toma notas o no, sino en lo que él considera como materia susceptible de ser aprendida. A veces los alumnos focalizan su atención en aspectos que para nosotros son anecdóticos y pasan de largo por lo que nosotros consideramos importante.

    Si es un problema de hábitos, te puedo explicar una anécdota. en la primera escuela para la que trabajé (español para ejecutivos), me dieron una libreta en la que yo tenía que ir tomando nota de lo que yo misma iba explicando. al terminar la clase, le tenía que dar la libreta al alumno para que estudiara en casa. Al cabo de dos días me rebelé y le di la libreta al estudiante, me era imposible hablar y escribir en su libreta al mismo tiempo y así fue como él empezó a tomar sus propias notas.

  4. Creo, Vicenta, que es un problema de malos hábitos porque el otro día le llevé una actividad enfocada al tema que más le interesa del mundo: la jardinería. Estoy trabajando en una unidad didáctica sobre el tema (descripción de las plantas, sus partes, los cuidados, los colores,… Quiero que aprenda a preguntar cómo se llaman, por los cuidados, que pueda describirlas, qué les pasa, etc.) -Igual la cuelgo un día, a ver si alguien se anima y me ayuda a mejorarla-. Por eso, creo que el problema es de hábitos de estudio, pero, como dices, será interesante que le pase un cuestionario para averiguar el estilo y después centrarme en las estrategias. De hecho, creo recordar que dijo: tengo mala memoria… En definitiva, tomo nota de tu sugerencia y la pongo en práctica en la próxima clase, a ver qué pasa.
    ¡Ah! que no se me olvide decir que la anécdota es muy buena y me veo un poco reflejada en ella. Creo que tengo tendencia, en mi afán por querer ayudar, a facilitar demasiado las cosas y, a lo mejor, hago todo lo contrario. Toca pensar sobre esto.

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