Posts tagged ‘gramática’

01/22/2008

¿Cómo sé qué verbo es irregular o no?

por Maribel González Martínez

Esta es la pregunta que me hizo ayer mi alumna de 6º ante el repaso que teníamos que hacer para un examen de lengua que tenía hoy. Estas preguntas siempre me hacen pensar mucho -no tengo la solución- y me llevan a las inevitables comparaciones entre cómo se enseña la L1 y la L2 o LE o, mejor dicho, cómo aprende un niño de LM diferente al español los contenidos de la asignatura de L1. ¿Cómo se le puede ayudar?. Esto me ha llevado a la conclusión de que el problema no está en los conceptos o la gramática, si no en que el niño no tiene el conocimiento lingüístico apropiado o suficiente para resolver los ejercicios porque los libros de L1 están diseñados para niños nativos que tienen las competencias lingüísticas, más o menos desarrolladas, para poder comunicarse y resolver los ejercicios apelando a sus conocimientos innatos. Es decir, sus estructuras lingüísticas y ciertas competencias ya están desarrolladas implícitamente y lo que se hace durante el periodo de formación es explicitarlas. Por tanto, es complicado que alguien que no ha recibido una instrucción previa del funcionamiento del sistema verbal español y al que no se le dice qué verbos son irregulares y cuáles no pueda resolver un ejercicio como éste:

Verbo regular, 1ª conjugación, 3ª persona del singular. (Aunque, en este caso, por suerte, no te marcan el tiempo y el modo verbal a conjugar porque, en ese caso, ya sería el colmo de la dificultad). De hecho, el truco esté probablemente en usar un verbo modelo para solucionar este tipo de casos. Ya que aquí lo que importa es si el niño conoce esta forma verbal.

Verbo irregular, 2ª conjugación, 1ª persona del plural. (Aquí la cosa se complica porque ya tienes que saber que el verbo tal o cual verbo es irregular, en cualquier caso, creo que la solución vendría a ser la misma que en el caso anterior. Usar un modelo verbal).

Posible truco: recurrir al sustantivo para ver si el verbo tendrá alguna irregularidad. Sé que no funciona en todos los casos, pero, al menos, es una pista: volar/ el vuelo; contar/La cuenta; saltar/El salto; Comer/La comida; soñar/el sueño; comenzar/ el comienzo;…

Por tanto, una vez que le explicas al niño cuáles el misterio de la conjugación y le dices que tal o cuál verbo es irregular y dónde está la irregularidad ya no tiene problema para resolver el ejercicio. Recuerdo que cuando empecé a dar clases redescubrí cuáles eran los verbos irregulares y cuáles eran lo regulares. Tuve que hacer un proceso de redescubrimiento y de reflexión sobre mi lengua materna; no sólo a nivel formal, también a nivel de uso. Y no sólo eso, además tuve que aprender qué irregularidades tenían cada uno de ellos para poder trabajar sistemáticamente los verbos con mis alumnos. (Además de todo esto, me doy cuenta de lo difícil que puede ser para un nativo que le pongan un ejercicio así porque muchas veces no es tan fácil andar rebuscando en tu amplio lexicon tal o cual palabra con unas características concretas). También recuerdo que me esforzaba mucho para que los alumnos aprendieran qué verbos eran irregulares y cuáles no. Hace un tiempo abandoné esa senda con los alumnos adultos porque estaba poniendo muchas energías en algo que no era operativo para ellos; sin embargo en el caso de los niños no es así porque sí necesitan de ese conocimiento para resolver, al menos, las tareas de la clase de lengua.

Además de todo esto, quería comentar que me fascina como los niños que aprenden una L2 en entorno de inmersión hacen todo tipo de hipótesis y comparaciones entre su lengua LM y la L2. Asimismo desarrollan una serie de estrategias de medación fantásticas. Por ejemplo: mi alumna me comentó ayer que tiene problemas con los dictados en inglés porque hay muchas letras que no se pronuncian, cosa que en español no ocurre. De hecho, yo he observado un fenómeno curioso de interlengua a ese nivel y es que muchas veces escriben las palabras en inglés tal y como suenan. Otro comentario: Sé que no se puede traducir una oración palabra por palabra porque no tiene sentido. Es estupendo que haya llegado a esas conclusiones ella sola 🙂 .

Crédito de la foto: http://www.flickr.com/photos/48391269@N00/2075001474

Etiquetas: ,
01/15/2008

Posible explicación para los sufijos.

por Maribel González Martínez

A continuación subo una posible explicación para la formación de palabras por sufijación y que tiene como objeto ser una ayuda y no una regla matemática que se cumple a rajatabla. Es la explicación que le llevé ayer a mi alumna y que pareció dar resultado, en principio; aunque es algo que habrá que comprobar con el tiempo. El intento está ahí, luego sólo nos queda volver de vez en cuando sobre lo aprendido para repasar y asentar conocimientos. Si alguien quiere ayudarme a mejorarla, sus comentarios serán bienvenidos.

Sufijos.

(documento ampliado con algo de información aportada por Néstor)

Etiquetas: ,
01/14/2008

Prefijos, sufijos,… ¡Ufff! ¿Cuál elijo?

por Maribel González Martínez

Hace unos días tuve que ayudar a mi alumna de 6º de primaria a hacer unos ejercicios de lengua castellana que tenían como finalidad aprender la formación de palabras en español añadiendo prefijos y sufijos. La cuestión es que esto supuso un problema para mí. La explicación en el libro decía lo que es un prefijo y qué significado tiene cada uno de ellos como ocurre, por ejemplo, en esta tabla -con unas explicaciones algo más claras que en el libro-. Después de la exposición se proponían una sería de ejercicios de práctica para consolidar lo explicado. Dichos ejercicios eran de varios tipos:

  1. una lista de palabras a partir de las cuales había que formar otra palabra añadiendo el sufijo correcto referente a profesión, lugar o. Ahora no recuerdo las palabras pero había de todo tipo: arroz, árbol, zapato, etc.
  2. unas definiciones junto a una lista de palabras con las que hacían pareja: apicultor, agricultor, gerontólogo y otra palabra de la que no me acuerdo. En este caso la cosa aún era un poco más complicada.
  3. Finalmente, había un ejercicio -que me pareció el más sencillo para ella- en el que aparecía un texto donde había que substituir una definición por la palabra adecuada. La mayoría eran los sustantivos referido a establecimientos donde se venden cosas.

El problema vino cuando, después de resolver los ejercicios, la criatura me preguntó: ¿Cómo sabes el sufijo que corresponde? ¿Por qué ese y no otro si los dos significan lo mismo? Yo me quedé parada porque una sabe lo que significan los sufijos, puede hacer análisis morfosintácticos cuyo resultado es un árbol preciosísimo e imaginarse algunas cosas más relacionadas con la evolución de la lengua, si me retrotraigo al latín -que tanto estudié en la facultad-. Sin embargo, confieso que pude darle sólo alguna pequeña pista – algunos sufijos se añaden a partir del verbo y otros sobre un sustantivo– y eso me disgustó. Yo, desde luego, como hablante nativa semidesconocedora de las “reglas” académicas apliqué mis conocimientos lingüísticos y resolví los ejercicios; cosa que, por otro lado, me parece que es el mismo mecanismo que aplicaría cualquier niño nativo para solucionar el ejercicio. La cuestión es que ante este problema me he propuesto encontrar una explicación o unas pistas para ayudarla un poco y que no piense que es imposible saber por qué elijo este sufijo y no el otro. Eso sí, sin olvidarme de la edad que tiene y que no necesita para nada una explicación filológica del tema. Así que con esta finalidad me cogí el diccionario de español y una serie de artículos relacionados con la sufijación y la prefijación publicados en la revista Frecuencia L -todo está recogido en la sección apuntes-. (Yo tengo mi propia experiencia sobre cómo aprender la formación de palabras en una lengua extrajera, el árabe. Tuve que aprender esquemas verbales, arabización, sufijación, prefijación, etc. Eso sí, una con el tiempo más o menos va intuyendo qué es posible y qué no lo es).

De este modo, pensando llegué a la conclusión de que la sufijación y la prefijación en español – si alguien más versado en el tema me puede ayudar a mejorar la explicación, le estaré eternamente agradecida- se produce en función de la morfología de la palabra a la que se le aplica uno u otro y el significado que le queremos dar. Por esta razón, habrá sufijos que se puedan aplicar a unas palabras con un significado y a otras no. (Hasta aquí creo que no he descubierto las Américas). Quizá, la clave esté en realizar ejercicios de vocabulario donde, además de encontrar el prefijo adecuado, haya que elegir la palabra correcta atendiendo al significado. También me di cuenta de que hay que prestarle atención a los infijos. En definitiva, ¿alguien puede echarme una mano? Estoy intentando elaborar unas pistas, que no una receta mágica, para que mi alumna vaya elaborando sus propias hipótesis y comprobando en su entorno si funcionan o no. A lo mejor, hay que hacer ejercicios de familias de palabras formando palabras que no existen, haciendo comprabaciones, etc.