¿Todas las preguntas son iguales?

por Maribel González Martínez

Para reflexionar, resolver problemas, enseñar y/o para vivir en general una de las actividades que más realizo es la de preguntar. Paso mucho tiempo elaborando preguntas en clase, en esto no soy diferente al resto de profesores, y fomentando que mis alumnos también las hagan.

Por lo que respecta al proceso reflexivo, la formulación de preguntas forma la base y el punto de partida para llegar a encontrar soluciones o nuevas propuestas de actuación para los problemas que se nos plantean en clase. El inconveniente en muchos casos es que puedes llegar a hacerte trampas porque te preguntas de tal modo que sólo puede existir la respuesta que tú quieres dar en ese momento. Por esta razón, ahora me cuestiono qué tipo de preguntas me hago, si los presupuestos sobre los que parto son adecuados o no y, sobre todo, me he dado cuenta de que durante mucho tiempo la formulación de preguntas estaba encaminada a encontrar una sola y única respuesta.

Así, he llegado a estos documentos donde explican todos los tipos existentes de preguntas en función de los objetivos que perseguimos y las pautas a seguir para desarrollar el pensamiento crítico.

Así las cosas, sólo me queda mejorar mi forma de pensar…

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2 comentarios to “¿Todas las preguntas son iguales?”

  1. Es muy interesante reflexionar sobre las actividades que funcionan y, especialmente, sobre las que no funcionan, ya que compartirlo hace que reflexionemos en común y compartamos experiencias. A mí me pasó algo parecido con una actividad de calentamiento que planteé en un curso de nivel B1. Llevé varios temas de bandas sonoras de películas para que hubiera una lluvia de ideas sobre sentimientos que les producían como modo de contextualizar la explicación del uso de subjuntivo con verbos de sentimiento. Problemas: 1) Identificar la peli. 2) Unos la habían visto y otros no. 3) La experiencia les remitía al pasado (a cuando la vieron) y no al presente (ahora que la recuerdan), que es lo que yo pretendía. 4) Nos enzarzamos en un debate de crítica cinematográfica. Puntos positivos: motivación, interés, interacción oral, etc. eso sí, para explicar los contenidos gramaticales que pretendía, tuve que dar algunas vueltas al día siguiente.

  2. Siempre se aprende más de lo que uno hace mal que de lo que hace bien. Normalmente cuando las cosas salen como queremos no nos paramos a pensar por qué. Lo que cuentas me parece interesante porque cuando programos una actividad solemos hacerlo desde nuestro punto de vista y desde la idea de lo que queremos conseguir.

    Además, los alumnos aportan su visión del mundo y sus experiencias lo que lleva a que las clases puedan cambiar sustancialmente el plan inicial; unas veces para bien y otras para mal. Es decir, a veces vas tan contenta a clase porque piensas que has elegido un material estupendo y te encuentras con que a tus alumnos no les interesa apenas. Así que te encuentras con que tienes que improvisar sobre la marcha.

    ¡Vaya! Creo que me he desviado del tema…

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