Terminando el primer capítulo

por Maribel González Martínez

Retomando el artículo de ayer, voy a seguir definiendo las herramientas que puedo utilizar para efectuar mi reflexión docente y, otra cosa importante, descubrir cómo usar dichas herramientas.

Hoy voy a empezar por los informes de clase que son una lista de las cosas que han acontecido en clase. De lo que se trata no es de plantear los objetivos sino de plasmar la evaluación de la clase: ¿Ha ido bien o mal? ¿Cuál pienso que ha sido el problema? ¿Qué me ha gustado? ¿Qué no? Se aconseja escribir las respuestas a estas preguntas después de cada clase, a ser posible. Para realizar este informe tenemos dos alternativas:

  1. Evaluar un plantilla que, en mi opinión, bien podía ser el plan de clase y examinarla después de clase para ver si he cumplido o no con los objetivos.
  2. Contestar a una serie de preguntas como las que he planteado más arriba.

Este sistema de “evaluación” de la clase puede ser muy interesante para detectar los problemas que tenemos en clase. Como profesora debería introducir este hábito poco a poco hasta que se convierta en una costumbre que no pueda eludir.

Encuestas y cuestionarios: “son procedimientos útiles para recopilar información sobre las dimensiones afectivas de la enseñanza y el aprendizaje” Richards y Lockhart.

Pueden ser de gran utilidad para ayudar al alumno a descubrir cuál es su estilo de aprendizaje para que pueda desarrollar un aprendizaje autónomo y puede ayudar al profesor a realizar actividades basadas en los estilos de aprendizaje de los alumnos con el objeto de optimizar la enseñanza/aprendizaje. Ambas partes del proceso enseñanza/aprendizaje deben tener acceso a la información producida por los cuestionarios.

*Grabaciones de clase en cualquier formato:

Son un material que nos va a aportar la objetividad necesaria para evaluar y detectar los problemas de clase. Tiene como ventaja principal que pueden almacenarse y revisarse cuántas veces se necesite o se quiera. El problema es que pueden ejercer cierta presión en la clase o convertirse en un elemento que cambie la normalidad de la clase. Yo no lo he hecho nunca por tanto no puedo contestar a las preguntas que se plantean. Sí creo que puede ser muy útil, pero, por otro lado, creo que es necesario superar, tanto por parte del alumno como por parte el profesor, la reticencia que pueda ver. En mi caso, dicha reticencia no viene dada porque no quiera evaluarme, sino, porque, me causa cierto pudor escucharme en una cinta. Es una sensación extraña ya que parece que escuchas a otra persona. Ahí queda la tarea pendiente y el obstáculo a salvar.

Observación:

Con este instrumento se pretende recoger datos sobre el método de enseñanza, generalmente, la realiza otro profesor. La hay de dos tipos:

  1. Realizada por profesores en periodo de formación
  2. Realizada por otros compañeros.

En mi situación actual no puedo hacer uso de esta herramienta puesto que no trabajo con otros profesores, no tengo compañeros. Por tanto no puedo pedir a nadie que venga a observar mis clases. Sin embargo, si tengo experiencias como observadora gracias a la realización del CAP que contemplaba en el practicum 10 horas de observación del profesor titular. Por supuesto, asistí a clases de lengua y literatura castellana por tanto no es lo mismo que una clase de E/LE y mi atención en ese momento estaba más centrada en el comportamiento de los alumnos que en la propia clase en sí. De cualquier modo, creo recordar que las clases estaban basadas en el manual y las explicaciones y ejercicios giraban en torno al mismo. Ahora recuerdo que también tuve una experiencia como observada en la academia en la que trabajaba antes. Asistió a mi clase una profesora que empezaba y quería saber cómo daba la clase para tomar pautas y aplicarlas en sus clases. Cuando asistió a clase, sí dije a los alumnos que era una observadora y que no era una alumna y se sentó en la mesa con el resto de alumnos. Les expliqué que estaba allí para ver cómo era la clase y cómo funcionaba. La verdad es que no recuerdo la experiencia fuese mala, no me sentí tan mal como creía. Eso de que le observen a uno puede ser incómodo, a veces. Pero, en este caso, hay que superar esa incomodidad por el bien de la clase. En la actualidad en mi lugar de trabajo tengo una observadora, si bien no es una profesora. ¿Podría sacar alguna información provechosa de esta observación? ¿Cómo?

Por lo que respecta al tipo de información que creo que puede recogerse a apartir de esta observación es la objetividad. Cuando una forma parte de algo no es capaz de salir para verlo desde otro punto de vista. De modo que si te aportan un nuevo punto de vista es estupendo porque probablemente te harás consciente de cosas que no pensabas que ocurría o, incluso, puede que te reafirmes en tus creencias.

La investigación en acción.

Hasta el momento no tenía muy claro qué se quería conseguir con esto. ¿Cómo se realiza esta investigación? El anejo 7 de las pp. 36-37 ofrecen una guía muy interesante que explica cada uno de los pasos a seguir. Este apartado se corresponde más o menos con el apartado de este PRP:¡Ya estoy en camino!

Continuará…

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