Maribelele

Diario de una profesora de español lengua extranjera donde se cuentan venturas y desventuras en la clase.

Seguimos con la ortografía en EL2

A continuación, recopilo todos los artículos que he dedicado a la ortografía en el portafolio. Todas estas dudas y actividades han surgido a raíz de mi trabajo como profesora de apoyo y los enlazo aquí a modo de repaso y revisión, así como para tener en un mismo lugar todos los recursos y artículos que he consultado para explicar la ortografía a alumnos de EL2:

  • Necesidades ortográficas. En este post, además de recoger una serie de comentarios que me hizo una alumna sobre los problemas que tenía con la ortografía y los ejercicios que hicimos, recojo una serie de enlaces al blog de José Ramón Rodríguez y la actividad de acentos perdidos. Añado a este comentario el enlace a una serie de fotografías a carteles con faltas ortográficas que son un material estupendo para trabajar en el aula: Ortografía en Flickrcc.
  • La ortografía y el principio alfabético. Era la primera parte de una serie de artículos que quería dedicar a este tema pero que dejé incoclusa. Quizá, pueda retomar en algún momento esta serie que vino inspirada por las numerosas lecturas que realice sobre la dislexia y sus causas neurológicas durante el primer semestre del año. A mí, particularmente, siempre me ha gustado dedicar varias sesiones a la familiarización del alumno con el sonido de las letras en español porque, entre otras cosas, permite a los alumnos: deletrear correctamente su nombre -actividad a la que suelen verse enfrentados frecuentemente-, transcribir lo que están escuchando y hacerlo lo más correctamente posible – intentando corregir algunas transferencias que se producen como cua por qua. Por supuesto, no sólo se trata de que escribir correctamente, si no de poder leer correctamente. Así, en el ámbito académico trabajar sobre esta cuestión se hace imprescindible para que el alumnado escolarizado en una segunda lengua. El siguientes artículo sobre (bi)alfabetización [1] me hizo reflexionar sobre qué significa estar alfabetizado en varias lenguas, qué tipo de lengua es el español con respecto a otras, porqué los alumnos tienen problemas para adquirir el código, etc.
  • Preparando un examen de ortografía. En esta entrada explicaba los distintos tipos de ejercicios que pongo en práctica para trabajar con mi alumna la ortografía, cuando es necesario.
  • Una de ortografía y mapas.  Aquí enlacé un libro electrónico para mejorar la expresión escrita y, entre los muchos ejercicios y propuestas que ofrece, se pu
  • Resolviendo ejercicios de puntuación.

Aquí dejo unos mapa mental sobre la ortografía y su enseñanza:

¿Qué es la ortografía?

De Mapas mentales

¿Cómo la enseño en E/L2?

Sánchez Jiménez, David; Una aproximación de la didáctica de la ortografía en la clase se E/LE, MarcoELE, 2009. Estoy terminando de leerlo y está resultando una lectura muy clarificadora.

[1] García Parejo, Isabel; (Bi)alfabetismo: ¿Qué significa tener competencia lectoescritora en una segunda lengua? Glosas didácticas, nº 15, 2005

Crédito: www.flickr.com/photos/35767011@N00/2667549997

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Introducir novedades siempre es difícil.

No es fácil introducir novedades en las clases porque supone romper tanto los esquemas mentales de trabajo de mis alumnos como  los míos. (He estado pensando mucho sobre esto.  Ando dándole vueltas a hasta qué punto puedo decir que mis alumnos son el centro de su proceso de aprendizaje) . Por eso, voy a ir metiéndome poco a poco en la piscina para no perecer en el intento; aunque estoy segura de que algo magullada voy a salir. La idea es comenzar a trabajar con internet y algunas herramientas colaborativas con mi alumno de E/SL (11 años).

¿Qué me ha impulsado a tomar esta decisión? Varias cuestiones, pero la más poderosa es que mi alumno haga algo útil y que al final del proceso tenga algo que mostrar. Si me he dado cuenta de algo en este tiempo que llevo dando clase es la importancia de que el alumno vea el resultado de su aprendizaje plasmado de alguna forma. Puede ser en forma de dibujo, de texto, de receta de cocina o de cualquier cosa que se nos pueda ocurrir. Además, hay que tener en cuenta que quiero que escriba -esto es lo más difícil de conseguir, es la tarea que menos les gusta del mundo- y no quiero que tenga excusas para negarse a hacer la actividad.

También parto de la base que ahora me siento cómoda utilizando este tipo de herramientas y que ya están totalmente integradas en mi vida.  Además, tengo algo más claro las posibilidades que me ofrecen y qué sistema de trabajo quiero poner en práctica. Sé que quiero que sea un trabajo colaborativo donde el alumno sienta que trabajo con él y que no le estoy supervisando. Sé que va a requerir de mí una labor de orientación. Me preocupa la labor de corrección de faltas de ortografía, expresión, etc.

Desde el punto de vista del alumno me he asegurado previamente de la relación que tiene con Internet y de las actividades que realiza en este medio. Esto es importante porque el punto de partida sería diferente. No es lo mismo estar familiarizado con el entorno que no estarlo. Además, otro factor que me ha ayudado a decidirme es que mi alumno cuenta con conexión a Internet, por lo que no hay problemas para…

Confieso que voy a tientas y que, probablemente, debería diseñar mucho mejor la tarea antes de ponerla en práctica para no ir dando palos de ciego por el mundo. Sin embargo, si lo sigo posponiendo sé que terminaré por no hacer nada. Mala cosa es posponer las cosas. Eso sí, tampoco podemos decir que parta de la nada o que no tenga una idea de lo que quiero hacer. No, no es así. Tengo más o menos una idea de lo que quiero hacer y al punto al que quiero llegar. La cuestión es que no sé cuántas curvar y revueltas terminaré tomando para llegar al final.

Para empezar he proyectado un calendario donde marqué la fecha de inicio y la fecha límite para realizar la tarea (bastante ambiciosa, por cierto). Asimismo he planteado unas fechas periódicas para revisar la evolución de la tarea. Igualmente escribí un breve guión con los objetivos que persigo, las destrezas que quiero trabajar, los temas que vamos a repasar, etc.

En definitiva, estoy poniendo las primeras piedras en el camino para introducir el trabajo con el ordenador e internet en clase.  Iré tomando notas sobre el desarrollo del trabajo y reflexionando sobre el mismo, como siempre.

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El aprovechamiento del conocimiento del alumno.

Los alumnos siempre saben muchas más cosas de las que parece y no estoy apelando aquí al tipo de conocimiento enciclopédico; si no al conocimiento sobre la tipología de ejercicios que hacen en el aula. De éste último fue del que quise servirme en una de las últimas clases a una sola persona que he dado.

Propuse a un alumno la creación de una actividad para otros compañeros que conoce pero con los que no comparte clase. Aclaro que es un alumno con al que le doy clase hace mucho tiempo y, por tanto, conozco muy bien sus características y aficiones. Esto significa que jugaba sobre seguro porque sabía cuál iba a ser su respuesta ante la propuesta que le iba a hacer. Es importante que esto quede claro. También es destacable que tiene un nivel de español B2 y que iba a preparar una actividad para otros compañeros con menor nivel de idioma. Asimismo he de señalar que estamos hablando de un alumno en escolarizado en la tercera etapa de primaria.

Una vez esclarecido el panorama y sentadas las bases desde las que partía, le planteé a mi alumno que quería llevar un cuento a otro grupo (no olvidar que conoce a sus compañeros) pero no sabía cuál. A continuación le pedí ayuda sabedora de que este alumno escribe cuentos. Rápidamente fue a buscar sus cuentos para que entre los dos eligiésemos uno. A continuación vino lo siguiente:

  • Elegimos el cuento.
  • Le pedí que me lo dictase.
  • Una vez tuve el texto, le comenté que ahora necesitaba escribir unas preguntas para saber si después de leer el texto lo habían comprendido y le pedí ayuda.
  • Aquí me sorprendí, la verdad. El alumno, además de elaborar la clásica pregunta, propuso alguna cuestión cuya respuesta era tipo test.
  • En este punto, le pregunté: ¿Qué otro tipo de ejercicios hacéis en clase cuando leéis un texto?
  • Como respuesta el alumno me dijo que esperar que iba a buscar el libro de lengua para verlo, pero no lo tenía. Así que recurrió a experiencia personal y redactamos algún ejercicio más. Entre ellos: Lee estas frases y ordena los acontecimientos.
  • Así, obtuvimos una batería de ejercicios para sus compañeros; aunque no todos tuvieran relación directa con la lectura (el alumno tampoco es profesor).

Fue una experiencia sorprendente que quería compartir. Fue una de esas clases que terminas muy contenta con el resultado porque el alumno ha estado motivado por la utilidad de su actividad y porque has conseguido movilizar todos los recursos con los que cuenta.

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Preparando un examen de ortografía.

Ayer por la tarde en clase de apoyo tuvimos que preparar un examen de ortografía que prometía ser muy, muy largo. Digo que era largo porque mi alumna tenía apuntadas las preguntas que entrarán en el examen:

  • Un dictado.
  • Un texto para puntuar con puntos y comas.
  • los géneros literarios.
  • Sinónimos y antónimos.
  • Hiperónimos e hipónimos.
  • Escribir una redacción (con su introducción, su nudo y su desenlace).

De entre todas estas preguntas de examen, voy a centrarme solamente en dos: Los dictados y el ejercicio de puntuación. Creo recordar que hace un tiempo comenté que no me gustaban los dictados, pero he de confesar que he cambiado totalmente de opinión.  La transformación de esta idea se ha producido a raíz de varios acontecimientos:

  • Unas lecturas que he realizado sobre el desarrollo de la conciencia fonológica.
  • En el caso de los estudiantes de segundas lenguas me parece una actividad interesante para ayudarles a fortalecer el conocimiento sobre la entonación o la pronunciación del idioma de estudio.
  • La idea de que el dictado es una actividad más común de lo que pensamos, ¿cuando tomamos apuntes no estamos realizando una actividad parecida? Sé que no es exactamante lo mismo porque coger apuntes implica tener que transformar información o apuntar sólo la información que nos interesa de lo que se está comentado. Sin embargo, esto ya viene en etapas de estudio superiores y no en la educación secundaria donde es muy habitual copiar al pie de la letra lo que dice el profesor. (Hablo desde mi experiencia).
  • No veía clara su utilidad desde el punto de vista del trabajo de la ortografía, pero en esto también he cambiado de opinión. Eso sí, creo que es mejor innovar un poco con esta actividad e intentar hacer alguno de estas propuestas de dictados que recogimos en el Cuaderno Intercultural.

Además de realizar un dictado -el típico dictado- porque es a lo que se iba a enfrentar -hay que se práctica-, copié un fragmento de texto con faltas de ortografía para que las corrigiese y otro texto sin puntuación para que lo puntuase la alumna. Aquí no pensé bien en el enfoque del ejercicio y los pasos a seguir, de modo que no salió tan bien como hubiera debido. Tengo pendiente la elaboración de unas pautas o estrategias para realizar este tipo de actividad con el fin de que la alumna reflexione sobre las razones por las que ponemos un punto o una coma.

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Notas sobre el vídeo en clase y la expresión oral.

Hoy, por fin, después de escribir sobre actividades con vídeos para clases de conversación, he llevado a clase el siguiente este corto:
La Maldición de Murphy de Toni Alonso Estepa, un corto presentado al concurso de notodofilmfest .

Os dejo la ficha que rellené para justificar mi elección, así como esbozar las posibles actividades que había pensado realizar. Es una actividad la planteada muy esquemática que puede desarrollarse y complementarse mucho más.

Ahora, paso a recoger mis impresiones después de haber visto el vídeo en clase y haber hecho las actividades que había planteado:

  • Además de presentar el título, debería haber llamado la atención sobre la palabra maldición. Porque es importante para comprender aún mejor la historia que nos plantea el corto.
    • A partir de hablar sobre las maldiciones podemos hacer hipótesis sobre lo que va a pasar en el vídeo. Yo había empezado por enlazarlo directamente con las leyes de Murphy. He tomado su máxima de: Si algo puede salir mal, saldrá mal como punto de arranque.
  • Hemos visionado el vídeo completo y después les he preguntado sobre quién era el personaje principal, cuál era su profesión, su problema, etc. Como se habían concentrado mucho en seguir la historia estos detalles han pasado desapercibidos.
  • Hemos vuelto a ver el vídeo pero está vez lo he ido parando secuencia por secuencia para que ellos fueran comentando lo que veían.
  • Una vez hemos descrito las acciones que aparecen en el vídeo, les he preguntado si les parecía que las leyes de Murphy se cumplen en la vida real. Al contestarme que sí, les he pedido que me pusieran algún ejemplo.

Es la primera vez que hago una actividad de este tipo en clase por lo que creo que tengo algunas cosas que cambiar y otras tanta que añadir. Tomo nota e intentaré desarrollar más esta actividad que me parece estar en estado embrionario.

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